José Arce, ciudadano jubilado de 63 años de edad, con diabetes e hipertensión fue el primer caso confirmado con COVID-19, en Pastaza que ha logrado superar la temida enfermedad. En entrevista con Carlos Erazo, reveló detalles de su experiencia y además señaló un par de observaciones de buena fe, para que las entidades de salud, cumplan de mejor manera la asistencia que se debe dar a un paciente con coronavirus.
Contó que por compromisos de carácter familiar asistió a dos reuniones en la ciudad de Guayaquil el 12 de marzo. Ha hecho las averiguaciones y de todas las personas con la que recuerda estuvo cercano, ninguno tiene síntomas, por lo que desconoce como contrajo la enfermedad.
Retornó de la ciudad costera el 15 de marzo, en un bus de la Cooperativa Touris San Francisco Oriental, viajó solo y solo permaneció en su hogar.
A los pocos días presentó tos y empezó su vía crucis, debido a que solicitó al Seguro Social que le realicen un examen, pero nadie quería acercarse. Tuvo que valerse de sus propios contactos con autoridades de la capital, para que por fin, vengan a chequearle.
El 22 de marzo, le trasladaron a la parte externa del Hospital General Puyo, para la toma de la muestra, cuyo resultado llegó el 25 de marzo.
Cuando se confirmó que tenía coronavirus, le entregaron 10 pastillas de paracetamol para que se lo tome cada 8 horas y de ahí “sálvese quien pueda” manifestó.
Pasaron lentamente los días, en los que sintió que su tos se estaba agravando, pidió al Ministerio de Salud que le vengan a revisar, pero le indicaron que, al ser afiliado, le corresponde al Seguro Social atenderlo. Así fue, vino una Dra.del IESS con dos acompañantes a quienes agradece. Lo revisaron en la parte exterior de su hogar, “vinieron como astronautas” dice, pero comprende que esa vestimenta de protección es necesaria.
Algo que le afectó emocionalmente, fue que personas desconocidas tomaron fotos personales de años pasados y las hicieron circular por las redes sociales, como si fueran actuales, acusándolo de que está contagiando la enfermedad, lo cual era falso.
Indicó que sintió depresión, sobretodo porque se encontraba solo, ya que su esposa se quedó en Guayaquil. Ha pasado en completa soledad por el lapso de 28 días.
¿CÓMO SUPERÓ LA ENFERMEDAD?
Como síntomas, indica que sintió una fuerte tos, con flema y congestión nasal. Un sobrino médico que trabaja en Quito, le recetó por teléfono algunos medicamentos que logró adquirir y se los tomó.
Se encomendó a Dios, comió plátano verde con limón, se hizo vaporizaciones y gárgaras de bicarbonato con sal. El mismo preparó sus alimentos y tratamientos. No perdió el olfato, tampoco el sentido del gusto, por lo que concluyó que el virus se comporta diferente en cada persona.
OBSERVACIONES
Agradeció a todos los médicos, ya que recibió un buen trato. No obstante, mencionó que la primera vez que lo trasladaron en una ambulancia del Hospital General Puyo, esta tenía problemas mecánicos, ya que se apagó por tres ocasiones.
LA SOLIDARIDAD FUE LO MEJOR
Se encuentra feliz de haber podido superar esta enfermedad terrible para la humanidad.
Expresó su agradecimiento eterno a sus amistades que le proporcionaron los víveres y medicinas que necesitaba.Lo bueno de esta mala experiencia, fue que amigos que no los ha visto desde hace décadas y que incluso viven en el extranjero se solidarizaron, le llamaron por teléfono y le escribieron por Facebook, eso le dio ánimo, por lo que finalmente concluyó que hay que tener la mente positiva para mantener buenas defensas en el organismo







