Los políticos, son personajes públicos, están en la mira de la sociedad y por supuesto también de la prensa.
Eso les hace punto central de todo tipo de observaciones. Siempre habrá dos tendencias. Simpatizantes y detractores. Gente que aplaudirá su gestión y otro segmento que los cuestione.
La prensa se encargará de informar sus acciones, las buenas, las regulares y también las malas.
La esencia del periodismo es el análisis, el comentario y la crítica, lo contrario se limita al plano de las relaciones públicas.
Lo importante será que los sujetos políticos, conserven un alto grado de madurez para no envanecerse con los halagos y para tolerar los comentarios adversos.
El que aspire al ejercicio de lo público y no tienen la suficiente templanza, sería mejor que se dedique a otra actividad.
El sujeto que pretenda ser político y que se molesta ante el primer criterio que no le favorezca, no está calificado para subirse a la tarima, peor para ocupar una curul.
Es que no se trata solo de hablar bonito, gritar en los mítines, sonreír para la foto y promocionarse como si fuera marca de gaseosa.
El político inteligente debe ser un hombre o mujer de elevado pensamiento y un ejemplo de ponderación y cordura, lo que implica necesariamente, no dejarse llevar por actitudes primitivas que más temprano que tarde perjudicarán sus aspiraciones.
Opinión : Si no tolera las críticas no se meta en política por Gustavo Tustón .







