El abuso de uniformados sin justificación fue denunciada por el ciudadano Vinicio Rugel de manera sorpresiva.
Costillas rotas, un dedo fracturado, labio lastimado y un dolor que solo el tiempo aliviará, fue el resultado que dejó el presunto abuso de tres policías al ciudadano Vinicio Rugel, la noche del pasado miércoles 5 de agosto, el asegura que no hizo absolutamente nada para ganarse tremenda paliza por los uniformados.
El día del incidente hacia su persona, relato que estuvo en la casa de su ex pareja sentimental con quien estaba arreglando problemas personales, pero no llegaron a ningún acuerdo, motivo por el cual decidió la pareja de Rugel llamar al ECU 911 para que lo sacaran de su domicilio, enseguida acudieron los uniformados y le solicitaron que abandone el inmueble, Rugel se retiró del lugar de forma tranquila.
Salió caminando por la calle en el sector del barrio México dirigiéndose a su domicilio, y se dio cuenta que el patrullero lo venía siguiendo, una cuadra más adelante lo interceptaron con el patrullero, los uniformados bajaron del vehículo, le gritaron que se retire del lugar e intempestivamente, le propinaron varios golpes en las costillas, tumbándolo al suelo donde continuaron dándole patadas, producto de lo cual sufrió una fractura en su dedo meñique. Todo sucedió sin darle tiempo a que reaccione.
“Ya me había retirado del lugar y estaba a más de una cuadra y la reacción de los policías fue injustificable, porque me trataron peor que a un delincuente”, expresó Rugel, al tiempo de asegurar que no cometió ningún delito y que jamás faltó de palabra, menos aún de obra a los policías.
Lo que no se imaginaron los supuestos agresores, es que Rugel, es servidor público y presta sus servicios para el Ministerio del Interior, “no puedo concebir que haya sido agredido prácticamente por compañeros de la misma institución” expresó, por lo que presentará su queja ante el Gobernador de la Provincia y al Comandante de Policía de la Subzona Pastaza.
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