TAIPÉI, TAIWÁN. El Estrecho de Taiwán vuelve a convertirse en el epicentro de la tensión geopolítica global. El Ejército de Taiwán ejecutó un imponente despliegue táctico y ejercicios con fuego real utilizando sus cañones autopropulsados M110 de 203 mm, una de las piezas de artillería pesada estándar de la OTAN más potentes y de mayor calibre en el mundo.
La maniobra defensiva simuló un escenario de contraataque costero inmediato, diseñado para neutralizar y destruir por completo una eventual fuerza de desembarco anfibio en las playas de la isla.
Respuesta de fuerza al eje Pekín-Moscú
Este inusual despliegue de artillería pesada por parte de Taipéi se produce como respuesta directa a los masivos ejercicios navales y aéreos conjuntos que China y Rusia desarrollaron de forma combinada en aguas del Pacífico Occidental.
La movilización de buques de guerra, destructores y patrulleras de las fuerzas armadas chinas y rusas en las inmediaciones de las aguas territoriales taiwanesas encendió las alarmas de los sistemas de defensa de la isla, que catalogaron las maniobras del bloque aliado como una simulación de bloqueo y agresión directa.
El poder disuasorio de los cañones M110
Durante las prácticas de tiro y defensa de costa, los batallones de artillería taiwaneses demostraron su capacidad de respuesta rápida y precisión. El sistema de cañones M110 de 203 mm, aunque de diseño clásico, sigue siendo un pilar fundamental en la doctrina de «defensa asimétrica» de Taiwán, debido a que su devastador impacto puede destruir embarcaciones de transporte de tropas y blindados antes de que pisen tierra firme.
Adicionalmente, el ejercicio sirvió para calibrar la coordinación táctica entre las unidades de artillería terrestre y los sistemas de misiles antibuque Harpoon apostados a lo largo de la costa, fortaleciendo el «muro de contención» frente a las amenazas del gigante asiático.
El Estrecho en su punto más crítico
Analistas internacionales de defensa señalan que la sincronización militar entre China y Rusia en el Pacífico está obligando a Taiwán y a sus aliados de la región, liderados por Estados Unidos, a acelerar los planes de contingencia y el suministro de armamento de alta tecnología.
Mientras Pekín continúa expandiendo su flota y ensayando estrategias de cerco militar, Taiwán deja en claro que cualquier intento de vulnerar su soberanía territorial se encontrará con una resistencia de fuego implacable desde sus costas.







