FAMILIA
Toda acción de los padres hacia sus hijos está guiada por el amor que sentimos hacia ellos. Pero de eso nos damos cuenta un poco más tarde en la vida porque no siempre relacionamos llevar la ropa limpia o recibir un consejo de los ‘viejos’ con el significado convencional de lo que es amor. Estas demostraciones de afecto ‘silenciosas’ también cuentan y son tan importantes como decirles ‘Te amo’ cada día.
Para que les sigas demostrando a tus hijos lo que las palabras no pueden decir, aquí te damos algunas ideas que seguramente pasas por alto, pero que ellos valorarán, ya sea hoy o en un futuro, cuando sean padres como me pasó a mi:
#1. Apréndete el nombre de sus personajes favoritos. No hay nada que los ponga más felices que saber que te interesan sus cosas. Además lo más seguro es que ya los conozcas porque hoy están de moda los juguetes retro como los Teenage Mutan Ninja Turtles, My Little Pony, The Avengers y otros con los que seguramente creciste.
#2. Un sándwich en forma de corazón hará de un día común un día mejor. Usa un cookie cutter o un sandwich cutter en forma de corazón para ‘decorar’ su próximo lunch.
#3. Cuéntale historias de cuando ellos eran bebés. Sus primeras palabras, sus travesuras, los sustos que pasaste con ellos mientras crecían; ellos están interesados en saber cómo eran y cómo ustedes fueron parte de su crecimiento.
#4. Intercambia regaños por cosquillas. Esto siempre funciona bien para lograr calmar los ánimos. Al final tú bajas el mal humor y logras que los chicos hagan lo que le estabas pidiendo originalmente.
#5. Recibe a tus chicos con un fuerte abrazo cuando llegan de la escuela. Un abrazo habla más fuerte que mil palabras.
#6. Cuando estés con tus amigos, y los chicos estén cerca, cuéntale a otros adultos algo que los niños hayan hecho bien. De esa manera no se avergonzarán de tu historia pero sabrán cuán orgullosa estás de ellos.
#7. Creen un saludo especial o un ‘I love you’ secreto. Así puedes decirlo a toda voz aún cuando estén en la adolescencia y pasen por ese momento en el que no quieren recibir besos.
#8. Ten una canción especial para curar golpes o para cuando le duela la pancita. El ‘sana, sana’ seguida por un beso siempre los hace sentir mejor.
#9. Presta atención cuando ellos hablan y no los interrumpas. Todos sabemos cuántas ocupaciones tienes durante el día pero no siempre tendrás a tus pequeños ahí para dejarte saber cómo les fue el día. Hazlos sentir importantes prestando atención a sus cosas.
#10. Diles cuánto los amas. Sin importar la vergüenza que pasen. No dejes de decírselo también en palabras porque ellos necesitan escucharlo de ti cada día.
Igual que con el resto de nuestras relaciones, el trato con nuestros hijos también necesita de cuidado y empeño. El amor hace que nuestros hijos crezcan fuertes y seguros; listos para enfrentar cualquier dificultad cuando saben que tienen el respaldo –amoroso- de papá y mamá. Nunca se les puede demostrar demasiado amor a nuestros niños, así que déjales saber con palabras o sin ellas.









