El presidente de la República del Ecuador, Guillermo Lasso, ha hecho uso de la herramienta constitucional de la muerte cruzada para disolver la Asamblea Nacional y convocar a elecciones generales. Mediante el artículo 148 de la Constitución, Lasso argumentó que esta medida era necesaria debido a una grave crisis política y conmoción interna.

Lasso manifestó que la Asamblea Nacional tenía como objetivo desestabilizar su gobierno, la democracia y el Estado. Según el presidente, en cuatro ocasiones se ha intentado derrocar al gobierno elegido democráticamente. Con la disolución de la Asamblea, Lasso solicitó al Consejo Nacional Electoral (CNE) que convoque de manera inmediata a elecciones legislativas y presidenciales para completar los periodos restantes.
El presidente destacó que esta decisión permitirá al gobierno enfocarse en atender las necesidades de la población y recuperar la esperanza y la tranquilidad. Mediante el decreto ejecutivo 741, se notifica a la Asamblea Nacional la terminación de los mandatos de los asambleístas y también se comunica la finalización de los contratos del personal legislativo ocasional. Es importante destacar que el decreto entrará en vigencia sin perjuicio de su publicación en el Registro Oficial.
Cabe mencionar que el presidente Lasso tomó esta decisión después de comparecer ante el pleno de la Asamblea, donde enfrentó un juicio político por presunto peculado. La oposición buscaba censurarlo y destituirlo de su cargo.







