El embalse descendió 68 centímetros en apenas 24 horas y se ubica a solo 6,54 metros de su cota mínima de operación. La falta de lluvias en el Austro contrasta con el temporal en la Costa.
CUENCA.— La preocupación por el suministro eléctrico en el país vuelve a encenderse. El embalse de Mazar, considerado uno de los pilares del sistema hidroeléctrico nacional, continúa registrando un descenso sostenido en su nivel de agua debido al severo estiaje que afecta al Austro ecuatoriano.
Al mediodía de este martes 20 de octubre, la cota de Mazar se ubicó en los 2 121,54 metros sobre el nivel del mar (msnm), lo que representa una disminución de 68 centímetros en comparación con los 2 122,22 msnm reportados a la misma hora del día anterior. Con este nuevo descenso, la presa se sitúa a tan solo 6,54 metros del límite mínimo de operación, fijado en los 2 115 msnm.


Un pilar clave para el sistema eléctrico
La importancia de Mazar estriba en su rol estratégico dentro del complejo Paute Integral, una infraestructura que comparte con las centrales Paute-Molino y Sopladora. En conjunto, este complejo alberga una capacidad instalada de alrededor de 1 756 megavatios (MW), vitales para abastecer la demanda nacional.
Por esta razón, el nivel de este embalse es un termómetro crítico durante la época de sequía: una baja constante no solo restringe la operatividad de la central Mazar, sino que pone en riesgo el flujo de agua necesario para la generación hidroeléctrica en las plantas ubicadas aguas abajo.
Paradoja climática y antecedentes de crisis
El deterioro de la cota ocurre en medio de un complejo contraste climático en el país. Mientras diversas zonas de la Costa enfrentan inundaciones por intensas precipitaciones registradas en los últimos días, en el Austro la ausencia de lluvias se prolonga.
A pesar de la coyuntura, a inicios de este mes el presidente Daniel Noboa descartó la aplicación de racionamientos eléctricos en los hogares. No obstante, el sector se mantiene alerta recordando la crisis energética vivida entre 2023 y 2024, cuando el país atravesó cortes programados de hasta 14 horas diarias y el embalse de Mazar llegó a caer a un mínimo crítico de 2 111 msnm.







