Quito, Ecuador – En un evento que marca un antes y un después para el deporte ecuatoriano, el presidente Daniel Noboa se reunió este martes 2 de septiembre con Reggie «RJ» Luis Jr., la joven promesa del baloncesto que ha hecho historia al convertirse en el primer jugador con raíces ecuatorianas en unirse a la NBA.
El encuentro fue difundido por el primer mandatario a través de sus redes sociales, donde destacó la importancia de la figura de Luis Jr. como un referente para la juventud. «Construimos un país donde queremos que los jóvenes crean en el deporte como un camino. Gracias RJ Luis Jr. por recordarnos que sí se puede», escribió Noboa, subrayando el valor de tener un deportista internacional que sirva de inspiración.
De Cuenca a la Cima del Baloncesto Mundial
Con 22 años y 2,01 metros de altura, RJ Luis Jr. es hijo de una mujer oriunda de Cuenca, lo que lo conecta profundamente con el país. Su camino hacia la élite del baloncesto ha sido meteórico. Aunque inicialmente había firmado con los Utah Jazz, su talento no pasó desapercibido para los Boston Celtics, la franquicia más laureada de la NBA.
Los Celtics, conocidos por su ojo clínico para el talento, apostaron por sus cualidades técnicas y su impresionante físico, destacando un salto vertical de 96,5 centímetros. El canje que lo llevó a Boston incluyó al jugador George Nian y futuras selecciones del Draft, una clara señal del gran valor que le atribuyen en la liga.
Un Sueño Hecho Realidad
Formado en la prestigiosa Universidad St. John’s Red Storm de Nueva York, Luis Jr. se destacó en la División 1 de la NCAA, considerada la liga universitaria de baloncesto más exigente del mundo. Su desempeño en esta etapa fue crucial para captar la atención de los ojeadores de la NBA.
La llegada de RJ Luis Jr. a los Boston Celtics no solo es un logro personal, sino un hito histórico para Ecuador, que ahora tiene un representante en la liga de baloncesto más importante del planeta. Este acontecimiento abre una nueva puerta para que futuras generaciones de deportistas ecuatorianos puedan soñar en grande y ver el deporte como una vía para alcanzar la excelencia internacional.






