El fantasma de una crisis energética de proporciones globales ha vuelto a encenderse en Medio Oriente. Tras la ruptura de una tregua temporal, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ordenó restablecer formalmente un severo bloqueo naval contra los puertos de Irán, desatando una respuesta inmediata de Teherán, que ratificó el cierre total del Estrecho de Ormuz para el tránsito comercial.
La alarmante escalada militar ha disparado de inmediato la incertidumbre en los mercados, provocando un repunte en los precios internacionales del petróleo y el gas licuado, recursos esenciales para la economía mundial.
Una tregua fallida y el regreso de los bombardeos
La reactivación de las hostilidades se produjo tras el colapso de un acuerdo provisional firmado a mediados de junio, el cual buscaba establecer una ventana de diálogo de 60 días. Según Washington, las conversaciones encallaron luego de que fuerzas iraníes ejecutaran ataques con drones y misiles contra varios buques petroleros en el Golfo Pérsico.
La respuesta de la Casa Blanca no se hizo esperar: el Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) ejecutó tres noches consecutivas de intensos bombardeos aéreos contra posiciones costeras y sistemas de radar militares en Irán. Pocas horas después, el martes a las 16:00 (hora del este de EE. UU.), entró en vigor el bloqueo naval, con el que la armada estadounidense interceptará, desviará o capturará cualquier embarcación que intente ingresar o salir de puertos iraníes.
La respuesta de Teherán: Bloqueo al comercio mundial
La Guardia Revolucionaria de Irán calificó las acciones de Washington como un acto de «guerra abierta» y advirtió que la restricción y el cierre de la navegación en el Estrecho de Ormuz se mantendrán vigentes mientras continúe la presencia militar estadounidense en la región.
Por el Estrecho de Ormuz transita habitualmente cerca del 25% del petróleo transportado por vía marítima en todo el planeta. Un cierre prolongado de este corredor estratégico no solo asfixiaría el comercio del crudo, sino que podría provocar un desabastecimiento masivo y un incremento desmedido en el costo de vida a escala mundial.







