Un contundente despliegue de la Unidad AntiExtorsión y Secuestros (UNASE) de la Policía Nacional culminó con la desarticulación de una peligrosa organización criminal dedicada al cobro de las denominadas «vacunas» en diversos sectores comerciales del litoral ecuatoriano.
El megaoperativo, ejecutado tras semanas de inteligencia y denuncias ciudadanas, permitió la captura de diez presuntos integrantes de la banda, quienes mantenían bajo amedrentamiento a dueños de locales comerciales, pequeños emprendedores y líneas de transporte urbano.
Exigían cuotas mensuales bajo amenaza de atentados
Según las investigaciones policiales, los delincuentes abordaban a sus víctimas de manera presencial o mediante mensajes de texto amenazantes, exigiendo pagos mensuales de altas sumas de dinero a cambio de no atentar contra sus vidas, sus familiares o la infraestructura de sus negocios.
Resultados y evidencias del operativo:
- 10 detenidos: Entre ellos dos supuestos cabecillas que coordinaban la recolección del dinero.
- Armamento incautado: Armas de fuego de corto y largo alcance utilizadas para intimidar a las víctimas.
- Equipos tecnológicos: Decenas de teléfonos celulares con los que realizaban las llamadas extorsivas y gestionaban las transferencias bancarias.
- Dinero en efectivo: Miles de dólares en efectivo que presuntamente correspondían a los cobros del día.
Proceso judicial y llamado a la denuncia
Los diez aprehendidos fueron puestos de manera inmediata a órdenes de las autoridades judiciales para la respectiva audiencia de formulación de cargos, donde la Fiscalía solicitará la medida de prisión preventiva por el delito de extorsión agravada y delincuencia organizada.
El mando policial reiteró el llamado a la ciudadanía y al sector comercial a no ceder ante las amenazas y continuar utilizando las líneas de denuncia confidencial, recordando que el trabajo conjunto entre la comunidad y las unidades especializadas es clave para frenar el accionar de los grupos delictivos.






