El 12 de julio de 1986, un grupo de científicos llegan, por primera vez, a los restos del Titanic para explorarlo. El RMS Titanic fue un transatlántico británico, el mayor barco de pasajeros del mundo en el momento de su terminación, que se hundió en la noche del 14 al 15 de abril de 1912 durante su viaje inaugural desde Southampton a Nueva York.

En el hundimiento del Titanic murieron 1514 personas de las 2223 que iban a bordo, lo que convierte a esta tragedia en uno de los mayores naufragios de la historia ocurridos en tiempo de paz.Tras zarpar de Southampton el 10 de abril de 1912, el Titanic recaló en Cherburgo, Francia, y en Queenstown (hoy Cobh) en Irlanda, antes de poner proa al océano Atlántico.

A las 23:40 del 14 de abril, cuatro días después de partir y a unos 600 km al sur de Terranova, el Titanic chocó contra un iceberg. La colisión abrió varias planchas del casco en su lado de estribor bajo la línea de flotación, a lo largo de cinco de sus dieciséis mamparos, que comenzaron a inundarse. Durante dos horas y media el barco se fue hundiendo gradualmente por su parte delantera mientras la popa se elevaba, y en este tiempo varios cientos de pasajeros y tripulantes fueron evacuados en los botes salvavidas, algunos de los cuales no fueron llenados a su máxima capacidad.

Un número muy elevado de hombres murieron debido al estricto protocolo de salvamento que se siguió en el proceso de evacuación de la nave, conocido como «mujeres y niños primero». Justo antes de las 2:20 del 15 de abril, el Titanic se partió por la mitad y se hundió con cientos de personas todavía a bordo. La mayoría de los que quedaron flotando en la superficie del mar murieron de hipotermia, aunque algunos fueron rescatados por los botes salvavidas.

Los 710 supervivientes fueron rescatados por el transatlántico RMS Carpathia unas horas después.Los restos del Titanic, transatlántico británico de la White Star Line, reposan a 3821 metros de profundidad en el océano Atlántico norte a algunos kilómetros del emplazamiento donde se hundió el 15 de abril de 1912 a las 2:20 de la mañana. Objeto de leyendas desde la catástrofe, los restos se buscaron durante varios años. Existieron proyectos para intentar reflotar el navío, pero no tuvieron éxito. Las primeras investigaciones serias para buscar el Titanic en el fondo del mar se iniciaron a fines de los años 1970 a instancias del multimillonario Jack Grimm, pero los restos no se hallaron.

Finalmente, fueron descubiertos el 1 de septiembre de 1985 por el oceanógrafo estadounidense Robert Ballard (nacido el 30 de junio de 1942) en el marco de una misión secreta a cargo de la Marina de Estados Unidos.En el verano de 1985, Ballard estaba a bordo del barco de investigación francés Le Suroit que estaba usando el nuevo sonar de barrido lateral para encontrar los restos del Titanic. Cuando el barco francés se retiró, Ballard fue transferido a un barco de la Institución Oceanográfica de Woods Hole: el Knorr.

Menos conocido es que este viaje era financiado por la marina estadounidense, y estaría haciendo reconocimiento secreto del naufragio del USS Scorpion, un submarino nuclear que se había hundido en las proximidades. Después, Ballard tuvo vía libre para buscar el Titanic.El Knorr llegó al lugar el 22 de agosto de 1985, y desplegó el Argos. El Argos era un sumergible no tripulado que podía ser usado en aguas profundas. El plan de Ballard era recorrer el fondo del océano con el Argos, no buscando un barco, sino escombros.

Muchos expertos sobre el Titanic habían afirmado durante mucho tiempo que mientras el barco se hundía, habrían llovido escombros sobre el fondo del océano. El equipo de Ballard se fue turnando en la monitorización de las imágenes de vídeo desde el Argos, mientras iniciaba su búsqueda del monótono fondo oceánico dos millas por debajo.En las primeras horas de la mañana del 1 de septiembre de 1985, los observadores apreciaron cambios en el habitualmente homogéneo fondo oceánico.

Al principio parecían pequeños cráteres de impacto. Posteriormente fueron avistados escombros y el resto del equipo fue despertado. Finalmente, una caldera fue descubierta, y poco después el propio casco.El equipo de Ballard hizo un rastreo general del exterior de la nave, y observó su estado, confirmando que el Titanic se había en efecto partido en dos, y que la popa estaba en peores condiciones que el resto del barco. El equipo no tuvo mucho tiempo para explorar, puesto que otros estaban esperando para usar el Knorr en otras misiones científicas, pero su fama estaba ya asegurada.

Ballard también había planeado mantener la localización exacta como un secreto para evitar que cualquiera pudiera reclamar objetos. Ballard consideraba el lugar como un cementerio, y se negó a profanarlo quitando objetos del naufragio.El 12 de julio de 1986, Ballard y su equipo regresaron para hacer el primer estudio detallado del hundimiento. Esta vez, Ballard se trajo al Alvin, un sumergible de aguas profundas que podía albergar a una pequeña tripulación. Alvin fue acompañado por el Jason Junior, un pequeño vehículo de control remoto que podía pasar a través de pequeñas aberturas e investigar el interior del barco.

Aunque la primera inmersión (tardando dos horas en llegar abajo) tuvo problemas técnicos, las siguientes inmersiones fueron muchos más exitosas, y produjeron un detallado historial fotográfico de las condiciones del naufragio.Una vez explorado preliminarmente se descubrió que el Titanic no estaba entero, sino que estaba partido en dos, lo que sugirió que se partió al momento de hundirse: curiosamente, prácticamente ningún superviviente a excepción del joven Jack Thayer recuerda este suceso; según los propios dibujos de la época, aparecidos en la prensa, el barco se hundió aparentemente de una pieza y con la popa al aire.

Una visión fantasmal surgió desde el fondo pudiendo verse la sección de proa del famoso buque llena de carámbanos de óxido y en relativo estado general, en todo caso peor de lo que se imaginaron muchos interesados en el tema, que esperaban ver un barco casi entero y en buen estado en el fondo. Los restos del barco se encuentran separados en dos partes por un vasto campo de escombros. Si bien la parte frontal está relativamente bien conservada, la parte trasera se encuentra en bastante mal estado.

En el curso de las expediciones, varios objetos del navío se extrajeron hasta la superficie y fueron restaurados. Estos objetos rescatados fueron objeto de polémica y se llegaron a calificar de pillaje; sin embargo, en teoría, estas piezas solo pueden ser cedidas a museos, con excepción de los trozos de carbón, que son vendidos como souvenirs. La nave se ha desintegrado progresivamente, erosionada por los microorganismos que pueblan los fondos marinos. Las inmersiones también han tenido un impacto en su estado de conservación.

Así, los científicos estiman que habrán desaparecido entre 2025 y 2050.Los restos del Titanic también fueron explorados por el director de cine James Cameron quien filmó imágenes de ellos para su película homónima de 1997protagonizada por Leonardo DiCaprio y Kate Winslet. En 2003, el cineasta produjo un documental sobre estos restos, titulado Misterios del Titanic.Desde el anuncio de la noticia del hundimiento del Titanic, surgieron proyectos utópicos para reflotar los restos de la nave.

En efecto, las familias de John Jacob Astor, Benjamin Guggenheim y Charles Hays deseaban reflotar los restos del transatlántico para recuperar los despojos de sus familiares. Vincent Astor contactó así a la compañía Merritt & Chapman con la idea de dinamitar los restos, procedimiento que debería permitir remontar los cadáveres a la superficie, al precio de la pérdida del navío.

No obstante, tras una intensa investigación de Merritt & Chapman, todo intento se revela demasiado costoso y la tecnología de 1912 no permitía considerar un reflotaje.Posteriormente, fueron considerados proyectos de escasa viabilidad. En 1913, Charles Smith se propuso utilizarsumergibles e imanes eléctricos unidos al casco, pero el proyecto fue abortado por falta de fondos.

Seguidamente, los restos fueron olvidados por algunos años, pero la aparición en los años 1950 de la novela A Night to Rememberde Walter Lord atrajo nuevamente la atención sobre el navío. Entonces, surgieron ideas sorprendentes, sobre todo inspiradas por Dooglas Wolley. Así, se planeó colocar nitrógeno líquido en el Titanic o rellenarlo de pelotas de ping-pong o de vaselina para hacerlo remontar a la superficie; sin embargo, ninguno de estos proyectos encontró financiamiento.

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