La concurrencia a la marcha por el fallecido fiscal Alberto Nisman superó todas las expectativas: según la Policía Metropolitana se estimaron 500.000 personas en las 10 cuadras que se comprenden entre la Plaza de los dos Congresos -frente al Congreso- y Plaza de Mayo, donde finalizó el recorrido de cara a la Casa Rosada. La magnitud de la marea humana fue tal que aunque estaba previsto marchar por Avenida de Mayo, también hubo que usar Hipólito Irigoyen, Rivadavia y otras calles aledañas.
Pero la cosa no terminó en Buenos Aires: mientras la presidente arribaba Chapadmalal, a 25 kilómetros en Mar del Plata decenas de miles de personas también aguardaban en silencio que se hicieran las 7 de la tarde, aunque muchos estuvieron hasta cerca de la medianoche. Otras ciudades con cantidades significativas de gente fueron Santa Fe, Rosario, Córdoba, Tucumán, Pinamar, Junín, Mendoza, Concordia, Paraná, Neuquén, Misiones, Catamarca, Salta, Bariloche e incluso Río Gallegos.
Buenos Aires:

Crédito: Facundo Antelo / Infobae
Monumento a la Bandera, Rosario:

Plaza Independencia, Tucumán:

Crédito: Twitter @andreatuc.
Plaza 25 de Mayo, Santa Fe:

Y como si el interior no fuese suficiente, también miles de argentinos dispersos por el mundo mostraron su apoyo, juntandosé en diversos puntos de Uruguay, Brasil, Estados Unidos, España, Inglaterra, Francia, Italia, Australia y Sudáfrica, entre otros países. En total se estima que más de un millón de personas se hizo eco de la iniciativa.
Punta del Este, Uruguay:

Crédito: Tatiana Schapiro.
París, Francia:

Crédito: Nazareno Etchepare.
España:

En Plaza de Mayo todo concluyó cuando -con mucha dificultad por la cantidad de gente- los fiscales finalmente pudieron arribar frente a Casa de Gobierno pasadas las 8 de la noche. Tras unas breves palabras, dedicaron un minuto de silencio, y luego la gente comenzó a cantar el himno nacional:
A la gente preocupada por el fiscal, se sumaron personas que habían sufrido hechos de inseguridad y reclamaban por una justicia que funcione, y en pocas palabras un país un poco más habitable y justo. Se nota que había una gran necesidad de buena parte de la población de hacerse oir, y el acontecimiento que ocurrió con el fiscal fue el desencadenante para escuchar en los medios miles de voces, de preocupaciones sobre el presente y el futuro de Argentina.







