PASTAZA. – El Río Pindo, que por más de una década ha sido sentenciado a la contaminación, finalmente comienza a escribir un nuevo capítulo. Tras años de silencio, la combinación de denuncias periodísticas, evidencia científica y gestión técnica ha logrado activar un plan de rescate definitivo para este icónico afluente de la parroquia Shell.
Evidencia que confirma la alerta La nostalgia de los moradores, que recuerdan con tristeza la claridad del río de hace diez años, hoy tiene un respaldo técnico irrefutable. El equipo de Cuencas Hídricas de la Prefectura de Pastaza, liderado por el Ing. Brian Coronel, confirmó que el Pindo está «enfermo». Los análisis del laboratorio acreditado LABCESTTA revelaron niveles de coliformes fecales que superan ampliamente los límites permitidos para uso recreativo, con resultados que alcanzan los 350 NMP/100mL.
Sacha Runa: El foco de la intervención Las autoridades han identificado al barrio Sacha Runa como el punto crítico de descargas aguas arriba del dique. El Arq. Daniel Manosalvas, Director de Obras Públicas de Mera, anunció que ya cuentan con el financiamiento aprobado por la Secretaría Técnica Amazónica para la construcción del sistema de alcantarillado sanitario y pluvial en este sector. Esta obra, junto con la segunda etapa del Plan Maestro de Alcantarillado de Shell, garantizará que las aguas sean tratadas antes de su descarga al río.
Un compromiso con el futuro El Ing. Osvaldo Valverde, Presidente de la Secretaría Técnica Amazónica, ratificó que el proyecto para Sacha Runa, con una inversión superior a los $413,000, está financiado y próximo a iniciar su fase de contratación con un plazo de ejecución de 4 meses.
Esta victoria ambiental es el resultado de la presión social y de las historias que se han contado para visibilizar el problema. Como medio de comunicación, mantendremos un seguimiento riguroso para asegurar que estas obras se cumplan y que el Río Pindo vuelva a ser el espejo de agua que Shell merece.








