En Puyo, provincia de Pastaza, la Secretaría Pública Anticorrupción realizó un conversatorio denominado «Prevención, educación y acciones conjuntas para la lucha anticorrupción». En el evento, el prefecto de la provincia, Andrés Granda, presentó su ponencia sobre el Código de ética que actualmente se ejecuta en su administración.
Granda destacó la forma de gobierno abierto con la que gobierna, asegurando que su administración es «sin compromisos y con manos libres». Esto significa que, desde cosas pequeñas hasta los procesos de contratación, son informados y de libre acceso a la ciudadanía.
El prefecto también pidió a los asistentes a denunciar cualquier acto relacionado con la corrupción. «Nada va a cambiar sino cambia la corrupción», enfatizó.
En el conversatorio también participaron representantes de la sociedad civil, estudiantes y medios de comunicación. Los participantes coincidieron en la importancia de la prevención y la educación en la lucha contra la corrupción.
El Código de ética de la prefectura de Pastaza
El Código de ética de la prefectura de Pastaza es un documento que establece los principios y valores que deben guiar la conducta de los funcionarios públicos de la provincia. El código incluye disposiciones sobre la probidad, la transparencia, la responsabilidad y la ética pública.
El código fue elaborado en consulta con la ciudadanía y los actores de la sociedad civil. Se trata de un instrumento importante para promover la transparencia y la rendición de cuentas en la gestión pública.
La lucha contra la corrupción
La corrupción es un problema global que afecta a todos los países, sin importar su nivel de desarrollo. En Ecuador, la lucha contra la corrupción es una prioridad para el gobierno.
En los últimos años, el gobierno ecuatoriano ha implementado una serie de medidas para prevenir y combatir la corrupción. Estas medidas incluyen la creación de la Secretaría Pública Anticorrupción, la reforma del sistema de contratación pública y la implementación de un programa de educación anticorrupción.
Sin embargo, aún queda mucho por hacer para erradicar la corrupción de la sociedad ecuatoriana. La participación ciudadana es fundamental para lograr este objetivo.






