Cada fin de semana, el hermoso río Piatúa se ve invadido por basura , botellas y desperdicios por todos lados. Los encargados del lugar no limpian y parece que a nadie le da asco ver tanta contaminación.
Sería necesario controlar el ingreso de bebidas y exigir respeto por este espacio natural. ¿Dónde están quienes se hacen llamar defensores del río? Ni ayudan a limpiar, y cuando alguien pide recoger la basura, los turistas se enojan.
Hasta cuándo seguirá esto… La misma gente ensucia algo tan hermoso y las autoridades brillan por su ausencia.
¡Es momento de actuar y cuidar lo nuestro!







