Investigaciones policiales y fiscales revelan que redes criminales transnacionales, con vínculos previos con carteles de la droga y mafias balcánicas, han diversificado sus operaciones hacia el contrabando y la sustracción a gran escala de hidrocarburos.
GUAYAQUIL/ESMERALDAS – El rostro del crimen organizado global continúa mutando. En el marco de recientes operativos de seguridad, agencias de investigación y autoridades fiscales confirmaron que estructuras delictivas transnacionales han encontrado en el robo y tráfico de combustibles una nueva y lucrativa fuente de financiamiento ilícito, expandiendo sus operaciones más allá del narcotráfico tradicional.
Una red logística compleja y transnacional
De acuerdo con los informes preliminares de las autoridades, las organizaciones criminales han adaptado su infraestructura logística —aprovechando nodos de operación en zonas estratégicas como Guayas y Esmeraldas— para vulnerar poliductos, refinerías y centros de almacenamiento estatales.
El «huachicoleo» o robo hormiga y a gran escala de hidrocarburos ya no es operado únicamente por bandas locales menores; los expedientes fiscales señalan que estas redes cuentan con asesoramiento, financiamiento y conexiones directas con mafias internacionales (incluyendo nexos con carteles de la droga y redes de contrabando europeo) que utilizan el combustible robado tanto para abastecer sus propias rutas de transporte fluvial y terrestre como para lavar dinero a través de mercados paralelos.
Operativos y detenciones
Como resultado de las diligencias de vigilancia, allanamientos y seguimientos ejecutados de manera coordinada por la fuerza pública, en los últimos días se ha logrado la captura de más de una decena de presuntos integrantes de estas estructuras, quienes ya enfrentan procesos judiciales por el delito de delincuencia organizada.
Durante las intervenciones se incautaron embarcaciones, camiones cisterna adaptados, equipos de succión de alta tecnología y centros clandestinos de acopio. Las autoridades enfatizaron que golpear las finanzas y la logística del combustible ilícito es un paso fundamental para debilitar la capacidad operativa de las mafias que alimentan la violencia en la región.







