ECUADOR — En un contundente golpe contra las economías ilícidas del crimen organizado, la Policía Nacional del Ecuador, en coordinación con la Fiscalía General del Estado, ejecutó la madrugada de este viernes el Operativo Gran Fénix 050. La intervención dejó un saldo de 10 personas detenidas —incluyendo a un sargento de policía en servicio activo— tras 19 allanamientos simultáneos en tres provincias del país.
Un año y cinco meses de investigación
El ministro del Interior informó que las acciones son el resultado de 17 meses de indagación técnica. La red delictiva operaba de forma coordinada entre las provincias de Esmeraldas, Manabí y Tungurahua, utilizando ciudades como Esmeraldas, Atacames, Muisne, Manta y Ambato como centros de planificación, financiamiento y logística.
De acuerdo con las pesquisas de las unidades especiales, la estructura criminal era presuntamente liderada y financiada por Patricia Liliana E. Z., quien junto a los hermanos Brayan Guillermo y Luis Darwin E. dirigía las operaciones para el acopio y envío de sustancias sujetas a fiscalización utilizando las costas ecuatorianas.
Logística criminal y conexión con hidrocarburos
La investigación reveló que esta organización disponía de una compleja infraestructura que abarcaba transporte terrestre y marítimo, anillos de seguridad y, de manera crítica, un sistema de abastecimiento ilegal de combustible para movilizar las lanchas rápidas empleadas en el tráfico internacional de drogas.
Bajo esta línea de complicidad interna, las autoridades confirmaron la vinculación al proceso de David Orlando Z. V., un sargento de la Policía Nacional en servicio activo conocido con el alias de «Mi Sub». El gendarme presuntamente se encargaba de gestionar, coordinar y facilitar la distribución del combustible asignado para favorecer las actividades clandestinas de la red.
Golpes previos y evidencias ligadas al caso
Las indagaciones permitieron conectar a esta estructura con importantes incautaciones reportadas entre marzo y noviembre de 2025, periodo en el cual las fuerzas del orden ya habían confiscado:
- Cerca de 1,4 toneladas de clorhidrato de cocaína.
- 142 pomas de combustible líquido derivado de hidrocarburos.
- 3 embarcaciones y 1 camión de transporte.
- Armas de fuego, municiones y otros indicios balísticos y tecnológicos.
Los aprehendidos fueron puestos a disposición de las autoridades competentes en flagrancia para el desarrollo de la audiencia de formulación de cargos, mientras las unidades de inteligencia continúan con las diligencias para determinar posibles ramificaciones internacionales de la organización.







