¿Y después de la Locomotora del Carchi, quién viene?
Richard Carapaz, el máximo referente del ciclismo ecuatoriano, enfrenta el Giro de Italia con su acostumbrada garra, pero con una preocupación latente: el relevo generacional en el país. A sus 31 años, el campeón olímpico se acerca a la etapa final de su carrera y teme que, tras su retiro y el de otros ciclistas de élite, Ecuador pierda protagonismo en el escenario mundial.
“La Locomotora del Carchi” ha puesto sobre la mesa un tema crucial: la falta de inversión en nuevas promesas y la necesidad de una gestión más efectiva por parte de la federación. Sin un plan sólido de desarrollo, el país corre el riesgo de quedar rezagado en el ciclismo internacional.
El llamado de Carapaz es claro: es momento de apostar por las futuras generaciones y consolidar un proyecto que garantice la continuidad del éxito ecuatoriano en este exigente deporte.







