
Es el primer proyecto italiano creado para promover la creación de cementerios verdes en su país.

La capsula está fabricada con plástico de almidón, totalmente biodegradable.


El proyecto es actualmente sólo un concepto, porque la legislación italiana prohíbe tales entierros. Si se le permitiera continuar, el objetivo del proyecto sería la creación de parques conmemorativos llenos de árboles en lugar de lápidas. Y en vez de destruir y enterrar madera para ataúdes, podríamos al final de nuestras vidas, proporcionar sustento para nuevos árboles en su lugar. Y de hecho, la idea de que nuestros seres queridos y descendientes puedan visitar nuestro árbol, cuidar de él y descansar a su sombra es verdaderamente muy reconfortante.

Un nuevo lugar dedicado al culto de nuestros antepasados: un bosque sagrado.











