CARACAS / WASHINGTON — Una evaluación preliminar realizada por el Banco Mundial sitúa en más de 19.600 millones de dólares las pérdidas económicas y los daños materiales causados por la reciente serie de sismos de gran magnitud que sacudieron diversas regiones de Venezuela. El informe advierte que la cifra podría incrementarse a medida que avancen las inspecciones técnicas en las zonas de más difícil acceso.
El informe técnico, elaborado en colaboración con organismos internacionales de asistencia humanitaria, destaca que el impacto se concentra principalmente en la infraestructura vial, las redes de servicios públicos (electricidad y agua potable), así como en el sector habitacional.
Sectores más afectados por el evento telúrico
De acuerdo con el desglose del organismo multilateral, la destrucción se distribuye en tres ejes prioritarios:
- Vivienda e infraestructura social: Se calcula que más de 45.000 viviendas sufrieron colapsos totales o parciales, dejando a miles de familias en refugios temporales.
- Servicios básicos: La interrupción en las líneas de transmisión eléctrica y los daños en las plantas de potabilización representan cerca del 35% del costo total estimado de reconstrucción.
- Vías de comunicación: Puentes y carreteras estratégicas en el centro y occidente del país presentan severas grietas y deslizamientos de tierra que obstaculizan el traslado de suministros de emergencia.
«La prioridad inmediata es garantizar el suministro de agua potable, alimentos y refugio seguro para las poblaciones desplazadas, mientras se diseñan los mecanismos de financiamiento para la reconstrucción a largo plazo», señala el documento del Banco Mundial.
Respuesta e intermediación multilateral
Frente a la magnitud de la emergencia, representantes de organismos multilaterales y agencias de cooperación internacional han iniciado mesas de trabajo urgentes para coordinar la llegada de ayuda humanitaria y la articulación de líneas de crédito de emergencia.
Las autoridades locales han desplegado contingentes de la Fuerza de Tarea Humanitaria para atender las zonas más críticas, al tiempo que los equipos técnicos continúan evaluando la estabilidad de las estructuras públicas y hospitalarias antes de autorizar el retorno paulatino de las actividades.





